La infidelidad siempre ha sido un tema recurrente en nuestra sociedad.
Incluso podría asegurar que no existe nadie que no haya vivido o visto en personas cercanas o conocidas la infidelidad.
Con respecto a este fenómeno tan complejo, que se da por innumerables factores en hombres y mujeres, cabe destacar que posee varias aristas.
Se ha convertido en una problemática social, que como todos sabemos tiene varias causas y por ende también conlleva importantes consecuencias para la persona y para los demás.
La infidelidad se conoce comúnmente como el incumplimiento del compromiso de fidelidad, por tanto se refiere al hecho de romper este acuerdo hecho en un comienzo de manera libre con una persona como pareja exclusiva, en donde de manera tácita se sabe que esto supone únicamente mantener relaciones sexuales con la persona que hemos escogido.
Es común que escuchemos ciertos mitos: “Los hombres son polígamos, en cambio las mujeres son monógamas”. El punto es que esto no necesariamente es así, se ha demostrado últimamente un aumento de casos de infidelidad femenina.
Las mujeres de hoy cada vez tenemos más conciencia de nuestras necesidades. Se ha dado de manera impresionante un cambio rotundo en la forma en que vemos la vida, por esto mismo, esperamos más de nuestras relaciones de pareja, el problema es que los hombres parecen no percatarse de esto y se han quedado atrás.
Cuando un hombre y una mujer establecen un acuerdo de mutua fidelidad, suponemos por ende, que ambos tienen el mismo deber moral, de no romper las reglas del juego, pero a pesar de esto se puede ver en nuestra sociedad, que siempre es menos aceptable que la mujer sea quien rompa este código.
Incluso socialmente hablando, por lo general, en la práctica es común que el hombre tenga permiso de tener una “aventura”, mientras que la mujer solo tiene que limitarse a aceptar esto y olvidarlo, para que la familia no se destruya, en cambio si se da el caso contrario en que la mujer es la que comete este acto, la situación es totalmente distinta.
La sociedad la mayor parte del tiempo justifica al hombre si es que es infiel, por otro lado legitima el machismo, lo acepta, y la verdad es que las mujeres parecen estar aburridas de esto.
La mujer en varios aspectos a cambiado, hoy se valora más a sí misma y es más exigente en todo sentido, ya no se conforma con lo mínimo. Esto se ve incrementado por el hecho, de que siente que la sociedad le ha permitido tener un rol más importante, se siente igual o más competente que el hombre en muchos planos y a comenzado a preocuparse por esto mismo de otras cosas, es decir, a privilegiar sus necesidades personales mucho más que antes, lo cuál obviamente, la ha hecho ser más exigente frente a lo que espera de su pareja, y cuando la pareja no la hace sentir plenamente feliz y conforme ante lo que ella espera, es muy posible que intente suplir ésta carencia de alguna manera, como por ejemplo manteniendo una relación extramarital.
Las causas más típicas de la infidelidad femenina son la falta de atención de la pareja y la mala comunicación, también la insatisfacción sexual, es otro tema importante, la mujer hoy en día le cobra una importancia diferente a este plano, y en el caso de que sientan que esto se ha perdido, intentaran recuperar la intimidad perdida junto a otra persona.
La infidelidad no solo se da de una forma. Encontramos la física, que se refiere a la experiencia erótico-sexual de manera directa con otro, también la platónica en la cuál se siente que el compromiso de de comunicación se da con otro en vez de con la pareja, por otro lado está la por enamoramiento o emocional, donde el infiel se involucra mucho más con su amante, ya que no es algo que pase una sola vez, por otra parte buscar una cualidad en otro que carece la pareja, también se considera infidelidad.
También se da un caso de infidelidad psíquica insuperable, es el caso que se da en las mujeres cuando no pueden ser leales y no controlan el deseo sexual, lo hacen para reafirmar su propio ego y sentirse más importantes. Se ve el caso típico también, de aquellas mujeres que han experimentado sexualmente solo con una sola pareja en toda la vida, y sienten que se pueden estar perdiendo de algo mejor, entonces comienzan a probar. Otro caso son aquellas mujeres que tienen resentimiento hacia la figura masculina y son infieles para hacer sufrir a los hombres, con esto se desquitan con la persona equivocada.
Las mujeres ante el hecho de haber sido infieles, por un lado pueden sentirse arrepentidas, culpables y tristes, mientras que por otro lado esto puede ser al contrarío, a veces no les importa.
En lo personal debo reconocer que ser infiel me resultaría agotador en el sentido de que la conciencia no me dejaría en paz, además de que sería muy mala para mentir, en fin, creo que preferiría solucionar los problemas y si ya realmente siento que no soy feliz, y tengo ganas de estar con alguien más, simplemente le daría fin a la relación, ya que vivir en la mentira, independiente de si mi pareja se merece o no que le haga eso, no me parece correcto.
Es difícil decir esto ya que nunca me he casado y menos he tenido un hijo, pero en cuanto al pololeo, que es lo máximo de compromiso que he tenido con alguien, sé que si no me siento feliz, simplemente sigo mi rumbo sola, pero el punto es cuando estás casada y tienes además una familia, ya no puedes pensar solamente en lo que es mejor para ti, sino que también hay que tomar en cuenta al resto, que no sufra.
Es muy común ver que muchas mujeres, por no “sentir que destruyeron el matrimonio”, prefieren en vez de pedir el divorcio, comenzar una doble vida, en donde tienen por un lado a la familia bien constituida, y por el otro a un amante. O también a veces estas mujeres no tienen motivos claros de por qué fueron infieles, y prefieren mentir y seguir como si nada, para no perder lo que tienen, aún así debe ser terrible mirar a lo ojos a alguien y sentir que lo traicionaste.
Bueno este tema es muy amplio hay muchas opiniones, y la verdad es que es difícil también opinar sin haberlo vivido.
Ahora les dejo una pregunta… ¿Ustedes podrían llegar a ser infieles?
Nicole Desmartis Guerra.

